Señoras y señores.
Como tengo hambre seré breve. Este proyecto es auspiciado por distintas compañías de renombre (algunas, por ahí) y movimientos revolucionarios (ficticios) que ya piensan demoler la torre de Cali y crear un monumento al queso, o algo por el estilo. Para los que piensan que la vida es más que comprar el desayuno, ir a rumbas y leer fotocopias de Engels, para mujeres de gran ingenio y gran culo, para los enemigos de la confianza y de las buenas o malas razones. Tengo mucho que decir pero hay grumos, es como cuando te levantas mal de la garganta o la boca te sabe a sangre. Para los que con infinita fe esperan que no me llegue La-Gran-Idea, y por fin pueda comprar mi Isla-Privada.
Como tengo hambre seré breve. Este proyecto es auspiciado por distintas compañías de renombre (algunas, por ahí) y movimientos revolucionarios (ficticios) que ya piensan demoler la torre de Cali y crear un monumento al queso, o algo por el estilo. Para los que piensan que la vida es más que comprar el desayuno, ir a rumbas y leer fotocopias de Engels, para mujeres de gran ingenio y gran culo, para los enemigos de la confianza y de las buenas o malas razones. Tengo mucho que decir pero hay grumos, es como cuando te levantas mal de la garganta o la boca te sabe a sangre. Para los que con infinita fe esperan que no me llegue La-Gran-Idea, y por fin pueda comprar mi Isla-Privada.
Una vez estaba cantando y se me salió un gallo. Crecí. Hace poco aprendí a montar cicla. Odio los amigos imaginarios, tengo enemigos imaginarios: uno lee a Sartre, el otro se masturba por la pelada que me gusta y el otro es multimillonario. Mis amigos son gente muy culta, muy leída, sin ningún peso, que se irían a un lugar mejor en cualquier momento, tal vez Bogotá.
Bueno me comeré mis ChocoBreak me fumare mi cigarro y me dormiré. Mañana habrá razones y agua fría.
Leopoldo.